¿SI APRENDO OTRO IDIOMA PODRÍA TENER DOBLE PERSONALIDAD?

 Para nada descabellado sería hacer las siguientes preguntas ¿Al hablar un segundo idioma pensaría diferente? ¿Mi personalidad cambia de acuerdo al idioma en el que esté hablando/pensando? Incluso, creemos que son interrogantes válidas al momento de plantearlas.

Podría parecer algo extraño o en cierto punto un poco difícil de creer, pero las personas bilingües sí pueden tener doble personalidad. Esto no está ligado ni tiene relación en absolutamente nada al Trastorno de Personalidad Múltiple o Trastorno de Identidad Disociativo, pero es un tema que con el tiempo se ha podido palpar en los distintos grupos sociales que dominan más de un idioma.

Una de las razones por la que esto sucede es que las personas, al momento de aprender un segundo idioma, inconscientemente se abren a un nuevo mundo y adquieren además distintas maneras de expresarse y ver las cosas.

Pero, cuando hablas los dos idiomas ¿qué tipo de persona eres o cuál personalidad es la que predomina? Son cuestionamientos que van más allá de la propia lengua.

Los lingüístas Jean-Marc Dewaele y Aneta Pavlenko entre 2001 y 2003 le preguntaron a más de 1.000 personas bilingües si se sentían “como una persona diferente” cuando hablaban diferentes lenguas. Más del 65% de los encuestados respondieron que sí.

Partiendo de este estudio se podría decir que estos sujetos no exageraron su respuesta. Claro que es posible tener más de una personalidad, tal vez porque esta se construye por distintas características internas, que pueden corresponder a comportamientos externos diferentes y que se presentan parcialmente cada vez que hablamos.

Otras investigaciones demuestran que el cambio de personalidad cuando hablas un idioma distinto a tu lengua natal, se debe también a distintos factores como el lugar donde lo aprendiste, tu percepción cultural del país y la situación en que lo uses. Por ejemplo, una mujer rusa que vive en Estados Unidos dice que cuando habla en inglés se describe como “curiosa, extrovertida y libre”, mientras que cuando lo hace en ruso se cree “reservada, guardada e incómoda”.

En este sentido, tal vez el factor más importante cuando aprendes un segundo idioma es el contexto, pues si aprendes a hablar francés mientras vives en Paris observarás que las costumbres y cultura se habrán incorporado a tu sentido de identidad cuando hables en ese idioma. En cambio, si estudias francés en un aula de clases en norteamérica es probable que las características y creencias de la cultura francesa basadas en pensamientos estereotipados de tus profesores se mezclen con la tuya.

“Te ves a ti mismo a través de los valores culturales de la lengua que hablas”, expresó con respecto a esto Nairan Ramírez, investigadora en el área de lenguas e idiomas de la Universidad de Connecticut.

Así que no te sorprendas si tienes distintas maneras de actuar, expresarte o dar tus opiniones cuando adquieres la capacidad de hablar varios idiomas, porque estás en el proceso de aprender más que solo un vocabulario, y eso te vuelve una persona un poco más interesante.